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Las “Kellys” reivindican la explotación laboral en un Hotel de Sevilla

Un grupo de “Kellys” se reivindicaron por cobrar dos euros por cada habitación que limpiaban en un Hotel de Sevilla, llamado Hotel Barceló Renacimiento en Sevilla.

La Inspección de Trabajo de Andalucía analizo dos denuncias por un presunto fraude en la contratación, al inscribir a las trabajadoras como socias de cooperativa, lo que podría afectar a unas 1.200 camareras de piso.

Las “Kellys” estuvieron una semana delante del Hotel Barceló Renacimiento, un establecimiento de 5 estrellas en la isla de la Cartuja, del que fueron despedidas el pasado 31 de Julio 8 mujeres. Ellas eran camareras de piso, un sector económico absolutamente feminizado y precarizado al que nadie mira, nadie hace caso, pero que es clave, y fundamental en el negocio hotelero. Las “Kellys” reinvidicaban que nadie quiere alojarse en un hotel que tenga las habitaciones sucias y desordenadas, con el objetivo de volver a trabajar, justificando que no les servían 500 euros, que es lo que les daban por el despido, pidiendo un sueldo digno, además de sus derechos.

Las ocho mujeres, en una nota de la CNT, explicaban que las despidieron con la promesa de que el hotel iba a subrogar los contratos. En relación a ello, Alterna-Solutions, la empresa que tiene la concesión del Hotel no quiso hablar de subrogación. Ellas engañadas y dolidas, se organizaron y empezaron a luchar saliendo a la calle a por todas. El director del Hotel Barceló Renacimiento, presionado por las acciones que tenían preparadas, les afirmó: “Readmisión de las ocho trabajadoras, contratos indefinidos a jornada parcial (30horas/semana) y bajo la tutela del convenio provincial de hostelería”. Desgraciadamente, fueron engañadas ya que el Hotel se desentendió.

Las “Kellys” defiendían el siguiente; Nuestra lucha no está en las instituciones, nuestra lucha no está en los juzgados, nuestra lucha está en la calle. Hoy en la Isla de la Cartuja, frente al hotel del que nos despidieron, mañana frente al gerente del Hotel, y pasado donde haga falta estar. Somos las Kellys. Y somos nosotras las que seguiremos manifestándonos, junto con quien quiera apoyarnos, hasta que consigamos volver al trabajo en unas condiciones dignas. Estamos, como todas las trabajadoras precarizadas por este infame modelo de desarrollo turístico, en una situación complicada. Pero ahora no estamos solas, estamos organizadas,  junto a  compañeros y compañeras,  luchando en la calle. Basta de explotación, de precariedad, no somos mercancía”.

La protesta puso sobre la mesa una forma nueva de explotación laboral en el sector de la hostelería. Para trabajar, las obligaban a hacerse socias de la cooperativa que posteriormente las contrataba, siendo la que le pagaba las facturas de limpieza al Hotel. Ellas comentaban que tenían que pagar 50 euros a contado o se lo quitaban mes a mes del sueldo.

Ante esta situación, la CCOO explicaban que este tipo de empresas se escudan en su forma jurídica de cooperativa, lo cual les permite dar la consideración de socios a sus trabajadores, con la única intención de rebajar costes salariales y enmascarar un sistemático fraude laboral y de cotizaciones a la seguridad social: salarios muy por debajo de los convenios de aplicación, rotación continua de los trabajadores, baja seguridad social durante fines de semana y vacaciones, fraude en la contratación temporal, incumplimiento de las normas de prevención de riesgos laborales, despido de trabajadoras embarazadas…”.

Los hoteles Barceló, según la CNT y CCOO, son los únicos de Sevilla de cuatro y cinco estrellas que subcontratan el servicio de limpieza. El resto no lo hace. Según una PNL presentada por Podemos, que aprobó el Parlamento de Andalucía esta legislatura, en Andalucía hay unas 15.000 camareras de piso. Y según CCOO, el fraude denunciado a través del uso de cooperativas afecta en Andalucía a unas 1.200 mujeres, una cifra que ronda el 10% del total de trabajadoras del sector.

Las “Kellys” soportan cargas de trabajo superiores a lo estipulado. Se encuentran en una situación donde no se les cotiza por todo el sueldo y este sueldo es inferior al convenio. ¿Cómo es posible que Barceló, una empresa hotelera que se erige como modelo en facetas propias de la hostelería, se beneficie económicamente de un modelo fraudulento en la contratación del personal de pisos? Llevamos años denunciando esta actitud. Esperamos que la resolución inspectora sea ejemplar y vaya poniendo fin al abuso laboral que suponen las subcontratas”, afirma Antonio Martínez, presidente del comité de empresa del Barceló Renacimiento.

En Suite Hotels cuidamos al 100% de nuestros equipos de trabajo porque para nosotros son lo más importante.